Por: Jose Tavárez
La publicidad gubernamental debe servir para informar a la ciudadanía y fortalecer el acceso a la información. Sin embargo, en la provincia Sánchez Ramírez la realidad parece ser otra. Como dice el refrán popular, estamos como la vaca de Nena: en vez de dar leche, da pena.
A esta situación se suma la poca formalidad y la desconexión de algunos departamentos de prensa y relaciones públicas, que parecen estar distantes de la verdadera realidad mediática de la provincia. Mientras tanto, unos pocos que se han autodenominado como los “más pegados” o los “número uno” continúan llevándose el santo y la limosna, generando confusión entre políticos y empresarios.
Pero el problema no termina ahí. También observamos cómo los grandes emporios mediáticos nacionales resultan ser los más favorecidos con importantes inversiones publicitarias, mientras los medios locales, que día tras día informan, orientan y acompañan a sus comunidades, son relegados a un segundo plano.
Esta realidad es injusta y desigual. La publicidad oficial debe distribuirse bajo criterios de equidad, transparencia y oportunidades para todos. Fortalecer los medios locales no es un favor; es una necesidad para garantizar la pluralidad informativa, el desarrollo de la comunicación comunitaria y el derecho de los ciudadanos a recibir información desde diversas voces.
SEGUIMOS OBSERVANDO...

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